Bolívar vuelve a perder y se aleja de la punta

Real Potosí agravó el momento complicado que vive Bolívar, al que superó por 4-2, en partido disputado ayer en el estadio Víctor Agustín Ugarte, de la Villa Imperial, por la duodécima fecha del torneo Clausura de la División Profesional.

Los celestes sumaron su segunda derrota consecutiva –el miércoles perdió en Santa Cruz ante Guabirá 2-0- y quedaron a nueve puntos del líder, The Strongest, que suma 28 unidades.

La Academia tomó el control del encuentro en los primeros 20 minutos, pero ese dominio no pudo reflejarlo en el marcador, porque los lilas se esmeraron en la marca y siempre tuvieron un jugador que llegó a cortar el pase antes de que un hombre celeste pueda ser habilitado en posición de gol.

Con los caminos cerrados al arco de Rafael Santillán, la visita recurrió a los remates de larga distancia, encontrando un arquero seguro que logró contener los remates de Juan Carlos Arce y Felipe Rodríguez, además de desviar al tiro de esquina un disparo de Marcos Riquelme.

Cuando el partido comenzaba a ser monótono, los errores de ambos equipos le dieron el toque de emoción que necesitaba.

A los 22 minutos Luis Leguizamon levantó un centro pasado desde la derecha, el meta de Bolívar, Widen Rojas, salió mal, quedando a medio camino, ventaja que aprovechó Fernando Adrián, quien cacheteó el balón ante la pasividad de Edemir Rodríguez, para poner en ventaja a Real Potosí.

Tres minutos después, Luis Gutiérrez no pudo dominar un balón que salía del campo de juego, Maximiliano Gómez aprovechó el regaló, encaró hacia el arco de Rojas y ni bien pisó el área grande sacó un remate cruzado para anotar el 2-0.

Herido en su orgullo, los de Tembladerani intentaron revertir la historia y se lanzaron al ataque. El español Juan Miguel Callejón fue el protagonista. A los 30 minutos remató solo a la altura del punto penal un centro de Arce para anotar el descuento.

En el minuto 34 el europeo logró la igualdad. El local perdió un balón en el mediocampo, los celestes metieron un pelotazo en profundidad para Callejón, quien ante la floja marca de Eduardo Puña encaró al arco contrario y con remate esquinado superó a Santillán marcando el 2-2.

El arquero de los lilas evitó el tercero, desviando un disparo cruzado de Riquelme, en el minuto 36.

Los errores inocentes siguen caracterizando a los académicos, ya que dos faltas absurdas de Pablo Pedraza le costaron la tarjeta amarilla primero y la roja después, dejan do a su equipo con 10 hombres.

Real Potosí trató de aprovechar la superioridad numérica para marcar antes del descanso, pero Bolívar se paró bien y rearmó sus líneas.

En la etapa complementaria Real Potosí mostró un gran poder de definición. Su producción tuvo dos jugadores de gran rendimiento: el arquero Santillán, que fue una muralla y tapó todos los remates que fueron a su pórtico, y Darwin Peña, que movió los hilos del mediocampo para adelante, demostrando que en el fútbol es más im portante pensar que correr.

Sin Ronald Raldes la defensa de Bolívar es muy frágil y tiende permanentemente a equivocarse. En el minuto 61 los lilas enviaron un centro desde izquierda, Leguizamón pivoteo para Adrián, quien recibió el balón en posición adelantada, eliminó a Rodríguez y Gutiérrez para vencer a Rojas y anotar el 3-2 para el local.

Con el marcador nuevamente a su favor, Peña comenzó a hacer pesar sus 41 años con pases precisos y metiendo balones que lastimaban a la Academia. El corolario a su buen desempeño llegó a los 69 minutos, cuando recibió el esférico al borde del área grande y luego de acomodar su cuerpo sacó un remate preciso que hizo estéril el esfuerzo de Rojas, marcando el 4-2 y definiendo el partido.

Bolívar intentó nuevamente revertir el marcador, pero esta vez se encontró con Santillán, que a lo largo del segundo tiempo tapó un remate a Leonel Justiniano, otro a Arce, a Erwin Saavedra y tres a Callejón que tenían destino de red.

Real Potosí ganó con garra y porque supo aprovechar los errores de Bolívar, que es un equipo que da demasiadas ventajas cuando Raldes no está en sus filas.

Fuente: El Diario