Patrimonio recibe emblema

Un escudo en punta, partido en aspa y de color azul ultramar y blanco, se observa desde ayer en 35 bienes de Sucre, señalados así por su alto valor internacional, a propósito del aniversario 27 de la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad, que ostenta Sucre.

 

El título se celebró con el pedido de preservar el patrimonio y generar conciencia colectiva sobre su importancia. Han pasado casi tres décadas desde que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) confirió a Sucre el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad, el 13 de diciembre de 1991. En la jornada de celebración, se identificaron a 35 bienes con el Escudo Azul, plasmado en placas de 40 por 60 centímetros, con el apoyo de la empresa REPSOL y gestiones del Gobierno.

Sólo cinco se descubrieron públicamente en la Casa de la Libertad, la Gobernación de Chuquisaca (antiguo Palacio de Gobierno), la Catedral Metropolitana, el seminario y colegio San Cristóbal y San Felipe Neri. En el acto protocolar, deslucido por la ausencia de la ministra de Culturas y Turismo, Wilma Alanoca, pese a su anunciada llegada, el alcalde Iván Arciénega remarcó que la señalización de los inmuebles y espacios patrimoniales apunta a brindarles seguridad y garantía en caso de desatarse un conflicto bélico. Dijo además que espera que en Latinoamérica nunca suceda la “atrocidad” de una guerra.

Lamentó la alerta que tiene Potosí sobre el riesgo de perder el mismo título que ostenta Sucre de Patrimonio Cultural de la Humanidad, por el descuido en la preservación; por ello, instó a la ciudadanía e instituciones públicas y privadas a renovar esfuerzos para la conservación en la Capital. Valoró el aporte de la cooperación internacional. “Esta situación no puede permitirse en la ciudad de Sucre, precisamente es la ciudadanía, es nuestro pueblo, que a través de sus instituciones ha colocado cimientos suficientemente serios y a largo plazo para que se pueda mantener esta joya histórica y Patrimonio Cultural de la Humanidad como es Sucre”, sostuvo.

La senadora Nélida Sifuentes remarcó, por su parte, que se deben buscar más títulos de categoría internacional y anunció que continuarán las gestiones para otorgar el Emblema Azul a más inmuebles. Al concluir la celebración, la secretaria departamental de Culturas y Turismo, Cloris Lambertín, manifestó que además de que este reconocimiento se constituya en orgullo merecedor, debe ser también un elemento de concientización para cuidar las edificaciones evitando grafitis u otro tipo de atentados. “(El costo de) la preservación de estos edificios realmente es muchísimo más alta que construir uno nuevo”, subrayó. Asimismo, analizó que faltan reglamentaciones para las leyes y trabajar en educación, sensibilización social y en pilares transversales, entre ellos, el cómo hacer sustentable el paatrimonio.

¿QUÉ SIGUE?

El analista de Estructuras Históricas de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Ministerio de Culturas y Turismo, Marcelo Churqui, dijo a CORREO DEL SUR que en Bolivia se tienen más de 700 inmuebles como Patrimonio Cultural y que este año se entregaron 52 emblemas azules en La Paz, Cochabamba, Potosí y Sucre.

Tras la entrega de escudos, anunció que se realizarán talleres de difusión de la Convención de La Haya como parte del compromiso al firmarla, es decir, se debe capacitar a la población sobre lo que se tiene que proteger y su significancia. Los talleres comenzarán en 2019, de acuerdo con las exigencias de la convención y el apoyo de REPSOL, la Escuela Militar de Ingeniería y la cooperación internacional, a través del Comité Internacional de la Cruz Roja.

El Emblema Azul

  1. El Emblema o Escudo Azul es una identificación internacional de los bienes señalizados por la Convención de La Haya del 14 de mayo de 1954, para preservar el patrimonio cultural en caso de una guerra.
  2. La forma del escudo es en punta, partido en aspa, de color azul ultramar y blanco. Contiene un cuadrado azul ultramar, uno de cuyos vértices ocupa la parte inferior del escudo, y un triángulo también azul ultramar en la parte superior; en los flancos se hallan sendos triángulos blancos limitados por las áreas azul ultramar y los bordes laterales del escudo.
  3. Los estados, al firmar la convención, se comprometen a preparar en tiempo de paz las condiciones para proteger sus bienes en dos aspectos: la salvaguarda, que significa identificar los bienes, elaborar inventarios y señalizarlos con el emblema de protección internacional, planificar medidas de emergencia para su protección y traslado y designar autoridades competentes; y el respeto de los bienes, que se traduce en la obligación de las partes en combate a no atacarlos, eliminarlos, destruirlos ni robarlos.

 Fuente: Correo del Sur